miércoles, 13 de agosto de 2014

Vacaciones

Sé que tengo esto abandonado, he estado de vacaciones...
Bueno, mi novio ha estado de vacaciones del trabajo, porque al único sitio que hemos ido es al pueblo a hacer cosas.
Después de un par de días intentando ponerme al día con las mil cosas que debería de hacer intentaré volver a escribir más a menudo

lunes, 4 de agosto de 2014

La rebelión de las máquinas

Ayer me enfrenté a una enemiga ladina, creo que más por vieja que por cualquier otra razón. Mi enemiga en cuestión se parecía mucho a esta:


El enfrentamiento se desarrolló de la siguiente manera:
- Intento coser, la correa está floja. La corto y la grapo para que esté más tensa.
- Intento coser, la puntada está poco tensa. Tenso el hilo por el método ensayo y error.
- Intento coser, la puntada es demasiado larga. Ajusto el largo de la puntada.
- Intento coser, cose a golpes.
- Intento coser, se me atasca el hilo, la tela, la máquina y todo lo que se le ocurre. La abro.
Al abrirla descubro un mundo nuevo de porquería añeja, de polvo mezclado con aceite de máquina de coser.
Procedo a desmontar la canilla, el canillero, el soporte del canillero y todo lo que lo sujeta y me tiro la siguiente hora intentando limpiarla un poco. La desatasco en el proceso, si ya no tiene la pieza que atascaba el hilo no puede seguir atascada.
Tras dos horas peleándome con ella, la máquina cose con puntada media, fuerte y regular a la velocidad que la digas. Ni patina ni se atasca.
Coso un poco y... esas máquinas no sobrehilan.. así que lo tengo que dejar.
Resultado final:
- Tiempo reparándola: 2 horas.
- Tiempo cosiendo: 15 minutos.
- Cordura perdida: un poco más.
- Conocimientos adquiridos: montar y desmontar máquinas antiguas.

viernes, 1 de agosto de 2014

El tiempo entre costuras

Hace poco un amigo me encargó que le hiciera unas fundas nuevas para su sofá. He de confesar varias cosas al respecto: que nunca en mi vida había hecho algo parecido y que no sabía lo que me estaban pidiendo.
Lo primero a lo que te enfrentas cuando te toca hacer unas fundas de sofá es a la gran cantidad de tela que hace falta. También he estado haciendo unos cojines para mi sofá de casa y esa tela de 280 de ancho, que hace que cualquier mesa de comedor resulte pequeña, puede llegar a resultar muy difícil de manejar. Por no decir lo que pesa en grandes cantidades...
Lo segundo a lo que te enfrentas es al patrón. Afortunadamente, en este caso, la mayor parte de las piezas son cuadradas o rectangulares. Eso facilita mucho el sacar el patrón, la verdad. Pero, de todas formas, he tenido que deshacer parte de la funda para ver cómo eran algunas de las piezas.
Recortar las fundas viejas facilita mucho lo del patrón, pero puede causar otro gran problema que se puede enunciar como: "¿Y cómo (inserte el taco que corresponda) está hecho esto?" No pasa nada, que no cunda el pánico, para evitar eso no he deshecho toda la funda, sólo he deshecho lo imprescindible (creo).
También hay que tener en cuenta que este mes al final no tengo clases de costura, así que lo de preguntar a la profesora es un poco más complicado.

Pero no pasa nada, repito: que no "panda el cúnico" (que es "cunda el pánico" cuando el pánico ya ha cundido). Ya tengo parte de las piezas, la tela es preciosa y ya he encargado medio prensa-telas para coser cremalleras y bordes (No, mi máquina de eso no tenía, es lo que tiene comprarla en el mercadillo por 4 duros) y ya tengo algunas cosas hilvanadas.
Estoy aprendiendo un montón. Podría pensar que no puedo hacerlo (como me pasa con el tema laboral), pero esto se trata de aprender cosas nuevas y eso sé hacerlo. Ya os iré contando qué tal me va con los cojines y las fundas y demás.