lunes, 15 de diciembre de 2014

El abrigo

Tengo entradas pendientes... es lo que tiene no tener humor para sentarse a escribir sintiéndose un poco Bridget Jones.
Esta entrada la llevo teniendo pendiente mucho, mucho tiempo... pero es que la he tenido hecha piezas, colgada, arrugada en un sofá, a medio montar y sin rematar meses.

Hace más de un año le encargué un abrigo a una conocida (si me lees ya sabes quién eres). La chica en cuestión me dijo que era modista y me fié de ella así que confié en ella para hacerme el abrigo. Compré el mejor paño que encontré y un forro súper fuerte para acompañar y le di el material pagado por mí. Me tomó medidas y a los 3 o 4 meses me dio esto:









En el momento en que me lo dio tuve la sensación de tener un ataque de ira de esta fría, de la de "no pasa nada, no pasa nada...1, 2 y 3, yo me calmaré, todos lo veréis... no te voy a cortar la cabeza... en casa lo miraré mejor".
Ese mismo día por la noche le quité el forro y lo revisé bien. (Todo esto fue antes de ir a costura, por cierto) Vi fallos... fallos desde los de "Ohhh Dios mío ¿¿qué *** (insértese el taco que corresponda) es esto!!" hasta de los de "¡¡Por todos los dioses del averno!! Lo hace queriendo y no le sale".
A los dos días la llamé y no he vuelto a hablar con ella desde entonces y creo que era febrero o marzo... aprox.
¿Qué fallos había? Pues... aparte de los que se ven a en las fotos... No tenía bolsillos; las mangas no eran igual de largas, estaban tan mal cosidas que en la costura de una de ellas entraban dos dedos; una pieza de delante estaba rota y medio remendada para que no se notara nada más verlo; el forro estaba mal cortado,  mal cosido y hacía bolsas; el bajo no era regular; el cuello no era simétrico; estaba sin acabar... Y creo que con eso ya he dicho suficiente porque no tengo fotos de todos los fallos para respaldarlos.
Después de descoserlo casi entero y volverlo a coser, de reajustar piezas, etc. El resultado es el siguiente:
 








Vale, sigue sin quedarme como un guante y sigo sin parecer una modelo con él puesto... pero seamos sinceros: ni soy modista profesional ni soy modelo. Para que yo pareciera una modelo con ese abrigo no haría falta un arreglo, sino un milagro.
Ahora tiene unos bolsillos enormes y unos puños rematados preciosos, tiene un cinto bien acabado y presillas para ponerlo y creo que, por lo menos, me queda un poco mejor.
Además... es como una mantita térmica, tú te lo pones y el frío deja de importar. Puedes ir con 3 grados por la calle diciendo que hace calor y sin guantes para no cocerte. Eso es un abrigo de invierno.

3 comentarios:

  1. No la pagarias la mano de obra... ¿VERDAD?

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  2. Le pagué algo... pero creo que gran parte de ello se le iría en hilo y en comprar más tela porque sorprendentemente compré más paño que forro pero necesitó comprar paño a mayores porque "no le llegaba para las mangas"

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  3. Estas cosas pasan en las mejores familias.

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