Le he puesto ese nombre a la entrada por hacer referencia a una película, pero podría llamarse perfectamente: "De tallas y tallajes"
Para empezar, tengo que reconocer que mi talla de ropa es de esas calificadas como "talla grande" y que me compro pantalones (que es donde más lo noto) aproximadamente una vez cada dos años.
Para seguir... el otro día me compré pantalones. La vez anterior que me había comprado pantalones vaqueros había sido hace más de dos años y medio en Londres (con un sistema de tallas totalmente diferente) y antes de eso, creo que hace tres y pico en España.
En ese tiempo, he cogido y dejado peso, pero me siguen valiendo los pantalones que me compré hace 3 años y pico (si bien están los pobres pidiendo la jubilación por KO). Se puede abordar la cuestión de dos formas principales: que sigo teniendo (más o menos) la misma talla porque uso los mismos pantalones; o que mi talla ha aumentado porque los pantalones se han dado de sí una talla.
Vamos a ir por partes:
Desde 2008 viene haciéndose manifiesto el desbarajuste existente en las tallas de ropa como puede verse en esta entrada de público.es e incluso el Gobierno ha intentado tomar medidas al respecto como se puede ver en este artículo de la asociación ADANER (Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia). Recientemente se ha dicho desde Bruselas que es necesario unificar las tallas de ropa en toda la Unión Europea como se puede leer aquí.
Por lo tanto, no es cosa mía que las tallas varíen, es un hecho. Me parece muy bien que se intente regular las tallas de la ropa, pero me da la sensación de que luego las empresas se van a pasar la normativa por (insértese el sintagma nominal que se crea correspondiente) porque no les interesa unificarlas.
Se trata de un problema importante porque afecta a la autoestima de los consumidores como hace notar la asociación ADANER o este informe de fecha incierta. Dependiendo de la cadena de ropa donde compremos la ropa nos van a decir que hemos engordado, a veces con un morro que se lo pisan. Mi talla es una talla límite, en algunos sitios tiene hasta la 52 pero no más y durante años he estado usando la 52 (ya dije que era una talla grande). Con un año de diferencia, en la misma cadena de ropa pero en diferente establecimiento, he llegado a pasar de una 48 a no entrar en una 52. No me refiero a coger peso, sino a entrar en una tienda con unos pantalones de esa marca talla 48 y salir sin comprar nada por no entrar en una 52. Lo peor es que la vendedora me dijo que había engordado y que los pantalones viejos se habían dado de sí ¿3 tallas?
A parte de eso, de que te llamen gorda cuando vas a comprar, de que el vendedor te haga probarte todos los pantalones de su tienda porque no tiene tu talla y no te lo diga hasta el final... está el tema de la equivalencia de tallas. Nunca compro ropa por correo, siempre he preferido probármela. Cuando estuve en Londres las tablas de equivalencia de tallas eran un choteo. Por internet puedes encontrar tablas como esta:
Y también las puedes ver en las etiquetas de la ropa cuando la compras. En UK me compré varias cosas de la 18 o 16, según esa tabla usaría una 44 o 46; la mayoría de los vaqueros que tengo son de la 52 y el otro día me compré un pantalón de la 56. Estamos hablando de una diferencia de 5 tallas, no de 1 o 2...
Pero hace 6 años que se empezó a hablar de unificar las tallas... Por mucho que diga, no creo que lo acaben haciendo. Sí, vale, soy escéptica, pero las empresas de ropa se ahorran un montón de dinero haciendo las tallas cada vez más pequeñas, la tela de mala calidad y los patrones sin seguir la urdimbre de la tela (¿Alguna vez te has preguntado porqué las camisetas se retuercen con el tiempo y la costura lateral acaba hecha un cuadro? Pues es por eso)
miércoles, 30 de julio de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Because we can cancan
Ya sé que tengo esto abandonado, es lo que tiene el verano.
Hoy os traigo un vídeo que merece mucho la pena y sobre el que supongo que se podría reflexionar largo y tendido.
No voy a pararme a reflexionar sobre el vídeo, creo que cada uno debería de sacar sus propias conclusiones, pero diré que me he reído aún a pesar de que lo que dice debe de ser objeto de una reflexión seria.
Hoy os traigo un vídeo que merece mucho la pena y sobre el que supongo que se podría reflexionar largo y tendido.
No voy a pararme a reflexionar sobre el vídeo, creo que cada uno debería de sacar sus propias conclusiones, pero diré que me he reído aún a pesar de que lo que dice debe de ser objeto de una reflexión seria.
jueves, 24 de julio de 2014
Summertime
Como parada no tengo vacaciones, aunque me gustaría poder desconectar del hecho de estar en paro, pero el verano tiene un algo raro.
Hace calor, la gente te que rodea está de vacaciones y eso hace que se te pegue un poco la sensación vacacional. Apetece estar con gente con la que normalmente no estás porque trabaja y te acabas alejando un poco del PC.
En mi caso eso hace que escriba menos en el blog, pero repito: yo no estoy parada. Sigo colaborando como redactora (porque el mundo friky no tiene vacaciones), sigo cosiendo (tengo hasta cosas pendientes) y, sobre todo, sigo mandando currículos, lo que parece ser el pan mío de cada día.
Intentaré escribir algo más.
Hace calor, la gente te que rodea está de vacaciones y eso hace que se te pegue un poco la sensación vacacional. Apetece estar con gente con la que normalmente no estás porque trabaja y te acabas alejando un poco del PC.
En mi caso eso hace que escriba menos en el blog, pero repito: yo no estoy parada. Sigo colaborando como redactora (porque el mundo friky no tiene vacaciones), sigo cosiendo (tengo hasta cosas pendientes) y, sobre todo, sigo mandando currículos, lo que parece ser el pan mío de cada día.
Intentaré escribir algo más.
lunes, 21 de julio de 2014
¿Conoces a Hugh Hefner?
Este fin de semana ví un documental en la televisión que me resultó sorprendente y revelador por igual y que me hizo preguntarme hasta qué punto sabe quién es Hugh Hefner la mayor parte de la gente.
Se trata del siguiente documental, que enlazo por aquí por si alguien quiere verlo. La verdad es que creo que merece mucho la pena.
Creo que merece la pena saber que es algo más que un hombre rodeado de conejitas. También es licenciado en psicología, un adicto al trabajo, un activista que luchó por la igualdad de la gente de color (o podéis decidlo como queráis, era amigo de Martin Luther King, fue el primero que invitó a un grupo de música con músicos blancos y negros a un programa nacional), por la libertad sexual y por el uso de anticonceptivos y algunos de los "derechos de la mujer".
A lo mejor habría que considerar Playboy algo más que un grupo de "conejitas" a lo largo de la historia.
Se trata del siguiente documental, que enlazo por aquí por si alguien quiere verlo. La verdad es que creo que merece mucho la pena.
Creo que merece la pena saber que es algo más que un hombre rodeado de conejitas. También es licenciado en psicología, un adicto al trabajo, un activista que luchó por la igualdad de la gente de color (o podéis decidlo como queráis, era amigo de Martin Luther King, fue el primero que invitó a un grupo de música con músicos blancos y negros a un programa nacional), por la libertad sexual y por el uso de anticonceptivos y algunos de los "derechos de la mujer".
A lo mejor habría que considerar Playboy algo más que un grupo de "conejitas" a lo largo de la historia.
viernes, 18 de julio de 2014
My girl
En los últimos días me han llegado varias referencias a la campaña "like a girl" (no recuerdo si la pusieron también en el Inspiration day, creo que sí).
Se trata de concienciar a la gente sobre cómo afecta a las adolescentes el hecho de que hacer las cosas "como una niña" adquiera un significado peyorativo.
El hecho de que "no haces las cosas como una chica" pueda ser entendido como un piropo.
En el fondo, todas hacemos las cosas "como una niña" porque somos niñas, en algunos casos eso será muy bien, en otros... no tanto.
He de admitir que mi "como una niña" es "bastante mal" o "muy mal", no porque sea mujer, sino porque soy nefasta en deportes. Pero haré otras cosas "como una niña" y las haré bien, incluso, las haré mejor que muchos, porque, a veces, "corre como una niña" significa: "Corre tan rápido como puedas"
Se trata de concienciar a la gente sobre cómo afecta a las adolescentes el hecho de que hacer las cosas "como una niña" adquiera un significado peyorativo.
El hecho de que "no haces las cosas como una chica" pueda ser entendido como un piropo.
En el fondo, todas hacemos las cosas "como una niña" porque somos niñas, en algunos casos eso será muy bien, en otros... no tanto.
He de admitir que mi "como una niña" es "bastante mal" o "muy mal", no porque sea mujer, sino porque soy nefasta en deportes. Pero haré otras cosas "como una niña" y las haré bien, incluso, las haré mejor que muchos, porque, a veces, "corre como una niña" significa: "Corre tan rápido como puedas"
Sueño de una noche de verano
Sí, ultimamente escribo poco.
Sí, he visto la hora.
Estoy teniendo una de ESAS noches... De esas que creo que son más frecuentes en verano. De las de: "no me duerno", "no quiero ver la tele", "no quiero leer", "no me voy a poner a coser que son casi las dos de la mañana y hay gente que duerme... Gente normal que se mete en la cama y se queda felizmente dormida y no como otras...
Ante esta situación he decidido ponerme a escribir esto, que sé que podría ser perfectamente un extado de Facebook, pero he preferido ponerlo por aquí.
Sí, he visto la hora.
Estoy teniendo una de ESAS noches... De esas que creo que son más frecuentes en verano. De las de: "no me duerno", "no quiero ver la tele", "no quiero leer", "no me voy a poner a coser que son casi las dos de la mañana y hay gente que duerme... Gente normal que se mete en la cama y se queda felizmente dormida y no como otras...
Ante esta situación he decidido ponerme a escribir esto, que sé que podría ser perfectamente un extado de Facebook, pero he preferido ponerlo por aquí.
miércoles, 16 de julio de 2014
El punto y la línea sobre el plano
Hoy he tenido una clase de costura de esas que te
remiten a algún momento del pasado (o a varios) que te hacen recordar un montón
de referencias en un solo instante. La verdad es que no estaba muy fina... era
uno de esos días en los que las cosas sólo salían a la 3º. A veces pasa (ejem,
ejem), era el calor (mmmmm).
La primera referencia de la que me he acordado es
de la cuadratura del círculo que, según dice Wikipedia, es el
problema matemático, irresoluble de geometría, consistente en hallar —con sólo
regla y compás— un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo
dado.
Ha sido seguido de cerca por la anécdota del
círculo perfecto y el hecho de que haya quedado como una muestra de maestría en
pintura. La anécdota, atribuida por algunos a Miguel
Ángel, por otros (la Wikipedia) a Giotto di Bondone,
viene a decir que el Papa (Bonifacio VIII en el caso de los que se lo atribuyen
a Giotto o Julio
II en el caso de Miguel Ángel) le pidió al artista que le diera alguna
muestra de su arte y el artista en cuestión dibujó un círculo perfecto a mano
alzada, a raíz de lo cual el Papa lo consideró superior a los artistas de su
tiempo o le encargó un trabajo importante (la historia cambia según la versión.
La tercera cosa de la que me he acordado y que me
ha hecho sonreír al recordar el instituto ha sido de El punto y la línea sobre el plano, libro de Vasili
Kandinsky que realmente no recuerdo cuando leí. Me recordó a las clases de
dibujo técnico, aunque creo que mis recuerdos hicieron un triple salto mortal
hacia delante para ello ya que, hasta donde recuerdo, el libro no es exactamente
sobre dibujo técnico.
Sí, he de admitir que mi línea de pensamiento a
veces parece un cuadro de Kandinsky...
Si, exactamente como esto
También he de admitir que relacionar tener que coger con alfileres tres veces una funda de cojín porque no te cuadra no tiene nada que ver con lo que ha acabado pensando (al dibujo me remito, sí), pero por lo menos me ha hecho no mandar el cojín, la funda y la caja de alfileres a (inserte lo que crea conveniente) y pegar un grito de frustración.
lunes, 14 de julio de 2014
The River
Hace unos días mi editora (en realidad, gestora de contenidos, pero editora queda mejor y con más caché :P) me animaba a volver a ESCRIBIR.
Lo pongo así, con mayúsculas, porque es un "escribir" grande, no uno de esos pequeñitos de "escribir el blog", sino uno de "siéntate a escribir esa novela que llevas teniendo parada casi 10 años".
Para mí es un ESCRIBIR que me plantea problemas serios, incluso rayanos con el dilema filosófico.
Por una parte, se trata de algo que nunca acabé aunque tubiera claro cómo iba a acabar. La parte intermedia entre el principio y el final acabó adquiriendo tal complejidad que resultaba excesiva (es lo que tiene la escritura orgánica). Cuando la escribía, los pocos que la leyeron se quedaron intrigados y se quejaron porque lo dejara. Es algo que tengo inacabado desde hace mucho, mucho tiempo.
Por otra parte, yo he cambiado en 10 años. Mi vida ha cambiado. ¿Se puede escribir dos veces la misma novela? No me refiero a estar 10 años, o 20, escribiendo la misma saga; sino a sensarse y escribir exáctamente lo mismo.
Siempre he pensado que no. Es como lo de que "no se puede uno bañar dos veces en el mismo río" porque el agua del rio cambia y la persona cambia. ¿Que yo haya cambiado lo haría mejor, peor, diferente o imposible?
Todo esto sin tener en cuenta la gran pregunta: ¿Estoy preparada para sentarme y escribir así? Me cuesta incluso escribir el blog, no sé si estoy preparada para afrontar una empresa tan complicada.
Lo pongo así, con mayúsculas, porque es un "escribir" grande, no uno de esos pequeñitos de "escribir el blog", sino uno de "siéntate a escribir esa novela que llevas teniendo parada casi 10 años".
Para mí es un ESCRIBIR que me plantea problemas serios, incluso rayanos con el dilema filosófico.
Por una parte, se trata de algo que nunca acabé aunque tubiera claro cómo iba a acabar. La parte intermedia entre el principio y el final acabó adquiriendo tal complejidad que resultaba excesiva (es lo que tiene la escritura orgánica). Cuando la escribía, los pocos que la leyeron se quedaron intrigados y se quejaron porque lo dejara. Es algo que tengo inacabado desde hace mucho, mucho tiempo.
Por otra parte, yo he cambiado en 10 años. Mi vida ha cambiado. ¿Se puede escribir dos veces la misma novela? No me refiero a estar 10 años, o 20, escribiendo la misma saga; sino a sensarse y escribir exáctamente lo mismo.
Siempre he pensado que no. Es como lo de que "no se puede uno bañar dos veces en el mismo río" porque el agua del rio cambia y la persona cambia. ¿Que yo haya cambiado lo haría mejor, peor, diferente o imposible?
Todo esto sin tener en cuenta la gran pregunta: ¿Estoy preparada para sentarme y escribir así? Me cuesta incluso escribir el blog, no sé si estoy preparada para afrontar una empresa tan complicada.
jueves, 10 de julio de 2014
The package
Este post bien podría llamarse "Odisea en correos", pero no me
quería repetir con el título.
El caso es que hace unos meses (concretamente el 29 de abril) pedí un paquete a China y ha llegado hoy (10 de julio). El contenido del paquete eran puzles de madera, algo que yo creo que es inofensivo pero oye, que a lo mejor los puzles los carga el diablo.
El porqué de la tardanza ha sido (ni más, ni menos) que han estado retenidos más de un mes en la aduana. En ese tiempo, cada trámite de aduanas se ha demorado más de lo que pone en su página que se podía demorar. Entiendo que pueden estar saturados de paquetes y que todos los trámites son así, pero causa cierta desazón eso de no saber cuándo te van a llegar las cosas (menos mal que lo pedí con tiempo de sobra).
Por lo menos, puedo pensar algo bueno de esto: no se han puesto a desmontar todos los puzles para jugar con ellos o para buscar algo oculto que no había. Lo sé, porque la mayor parte de ellos están hechos y envueltos en plástico. (Deshecho la posibilidad de que sean endemoniadamente buenos haciendo este tipo de puzles y volviendo a embalar luego las cosas con plástico, aunque puede que no debiera.)
El caso es que hace unos meses (concretamente el 29 de abril) pedí un paquete a China y ha llegado hoy (10 de julio). El contenido del paquete eran puzles de madera, algo que yo creo que es inofensivo pero oye, que a lo mejor los puzles los carga el diablo.
El porqué de la tardanza ha sido (ni más, ni menos) que han estado retenidos más de un mes en la aduana. En ese tiempo, cada trámite de aduanas se ha demorado más de lo que pone en su página que se podía demorar. Entiendo que pueden estar saturados de paquetes y que todos los trámites son así, pero causa cierta desazón eso de no saber cuándo te van a llegar las cosas (menos mal que lo pedí con tiempo de sobra).
Por lo menos, puedo pensar algo bueno de esto: no se han puesto a desmontar todos los puzles para jugar con ellos o para buscar algo oculto que no había. Lo sé, porque la mayor parte de ellos están hechos y envueltos en plástico. (Deshecho la posibilidad de que sean endemoniadamente buenos haciendo este tipo de puzles y volviendo a embalar luego las cosas con plástico, aunque puede que no debiera.)
The Ground We Stand On
Durante los últimos días he estado pensando en hasta dónde puedo hablar aquí de mis opiniones y de mi vida, de cómo me relaciono con la gente y cómo eso me afecta. Eso ha hecho que me plantee dónde están los límites del derecho a la intimidad, a mi intimidad y a la de los demás.
Quiero evaluar el terreno que piso.
Para empezar, en esta página público lo que quiero. Eso incluye que soy consciente de que lo que pongo aquí es público y me guardo para mí misma datos privados como mi página de Facebook, mi correo electrónico y mi número de teléfono. Mi nombre es público y mi pseudónimo, ese que llevo usando muchos, muchos años, es conocido por bastante gente, así que, aunque no lo ponga, normalmente es cuestión de sumar 2+2.
En esta página puedo poner nombres (que no suelo) o referencias a familiares y amigos que creo que sólo son recuperables por los interesados y por aquellos que nos conocen a ambos. Si hablo de mi madre o de una de mis hermanas, dudo que nadie vaya a realizar una indagación profunda para saber quién es exactamente mi madre (o mi hermana) para decirle que la he saludado por aquí. Nunca pondré ningún correo privado ni teléfono privado ni información personal y privada.
Este post recoge la información que he encontrado relevante a la legislación vigente y a cómo me podría afectar.
Quiero, sobre todo, hacer referencia a lo expuesto magistralmente en esta entrada de un blog:
http://www.golpesdereves.com/2012/10/el-telefono-de-paula-vazquez-apuntes.html
De la que extraigo el siguiente fragmento:
"Una sanción de hasta 600.000€, que sólo puede darse en caso de infracciones calificadas como "muy graves" en la LOPD, sólo podría aplicarse si los datos publicados fueran relativos a datos que revelen la ideología, afiliación sindical, creencias, religión, identidad sexual, origen racial, salud, o infracciones penales del perjudicado, como indica el Artículo 44.3.b (que remite al Artículo 7 de la misma ley). Y no sólo eso, sino que para que le afectara la Ley Orgánica de Protección de Datos, Paula Vázquez tendría que ser una entidad pública o privada, es decir, una Administración, empresa, corporación, comunidad de bienes, de vecinos, agrupación deportiva, o, en fin, cualquier organización que almacenara ficheros de datos distinto de una persona física fuera de un ámbito económico o empresarial, que es lo que es la presunta infractora."
O sea que, aunque no se me aplique la LOPD (porque no soy una "entidad pública o privada") mejor no revelar esos datos de nadie que no sea yo. Claro, que decir que he hablado con alguien homosexual o bisexual o dendrofílico, no hace, hasta donde yo sé, que se identifique unívocamente a una persona ni se revelen datos de ella... A menos que esa persona sea la primera en decir que estoy hablando de ella. (Que conste: no conozco ningún dendrofílico y no lo equiparo ni a la homosexualidad ni a la bisexualidad, sino que es la cosa más rara que se me ha ocurrido.)
También quiero recoger otro fragmento de la entrada de blog ya citada:
"Hay un pequeño reducto por el que Paula Vázquez sí podría ser responsable: Por los daños y perjuicios causados por su actuación, siempre que se den los requisitos siguientes exigidos en el Código Civil: Que exista un daño efectivo y cierto a una persona, sus bienes o intereses, que haya una conexión causal entre la publicación de su número de teléfono y el daño (es decir, que se haya producido realmente por esa causa y no por otras) y que la responsabilidad sea imputable a Paula Vázquez, es decir, que ésta lo hubiera hecho con intención de provocar el daño o sabiendo que éste era probable o posible."
Me repito, lo sé, pero retomo la reflexión anterior. No es lo mismo decir "Pepito Pérez, hijo de Zutanito Pérez es un (inserte en insulto que corresponda)", que "Pepito Pérez, que trabaja en DHARMA, se tira a la mujer de su jefe y hace una contabilidad creativa de su empresa a espaldas de los directivos", que "Esta mañana casi me da un (inserte el insulto que corresponda) con el coche por saltarse un semáforo en rojo".
Entiendo que no hace falta ser filólogo para distinguir que las tres cosas no son lo mismo. El primero, seguramente, me pueda acusar de daños al honor o calumnias. El segundo, por daños y prejuicios. Y ambas acusaciones estarían justificadas, en principio, por el hecho de que la referencia a Pepito Pérez es unívoca. El tercero... creo que no podría acusarme de nada o, mejor dicho, no creo que vayan a darse los siguientes requisitos: 1) que me lea; 2) que se identifique; 3) que reconozca, al acusarme, que se saltó un semáforo.
Por si alguien duda de lo que pongo, o de mis intenciones...
En Tertulianos, Injurias y Calumnias podemos leer:
"La injuria, (Artículo 208 del Código Penal), es "La acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación".[...]
La calumnia (Artículo 205 del Código Penal) consiste en la imputación falsa de un delito, es decir, atribuir a alguien la comisión de un hecho delictivo. Hay que precisar que no vale con que sea un delito en abstracto, sino que tiene que ser un delito concreto, un hecho que haya sucedido. [...] El Artículo 207 del Código Penal establece uno de los elementos más característicos de la calumnia: La exceptio veritatis, o "excepción de la verdad". Esto es, ni más ni menos, que no hay calumnia si el hecho que se imputa es cierto."
Para más información sobre la LOPD, se pueden consultar este enlace, este, este o este.
Con esto ya sé el terreno que piso y espero que se me quite el miedo a hablar, a decir lo que pienso alto y claro porque nadie debería de tener ese miedo de forma gratuita.
Perdón, perdón por la parrafada, pero creo que era necesaria.
Quiero evaluar el terreno que piso.
Para empezar, en esta página público lo que quiero. Eso incluye que soy consciente de que lo que pongo aquí es público y me guardo para mí misma datos privados como mi página de Facebook, mi correo electrónico y mi número de teléfono. Mi nombre es público y mi pseudónimo, ese que llevo usando muchos, muchos años, es conocido por bastante gente, así que, aunque no lo ponga, normalmente es cuestión de sumar 2+2.
En esta página puedo poner nombres (que no suelo) o referencias a familiares y amigos que creo que sólo son recuperables por los interesados y por aquellos que nos conocen a ambos. Si hablo de mi madre o de una de mis hermanas, dudo que nadie vaya a realizar una indagación profunda para saber quién es exactamente mi madre (o mi hermana) para decirle que la he saludado por aquí. Nunca pondré ningún correo privado ni teléfono privado ni información personal y privada.
Este post recoge la información que he encontrado relevante a la legislación vigente y a cómo me podría afectar.
Quiero, sobre todo, hacer referencia a lo expuesto magistralmente en esta entrada de un blog:
http://www.golpesdereves.com/2012/10/el-telefono-de-paula-vazquez-apuntes.html
De la que extraigo el siguiente fragmento:
"Una sanción de hasta 600.000€, que sólo puede darse en caso de infracciones calificadas como "muy graves" en la LOPD, sólo podría aplicarse si los datos publicados fueran relativos a datos que revelen la ideología, afiliación sindical, creencias, religión, identidad sexual, origen racial, salud, o infracciones penales del perjudicado, como indica el Artículo 44.3.b (que remite al Artículo 7 de la misma ley). Y no sólo eso, sino que para que le afectara la Ley Orgánica de Protección de Datos, Paula Vázquez tendría que ser una entidad pública o privada, es decir, una Administración, empresa, corporación, comunidad de bienes, de vecinos, agrupación deportiva, o, en fin, cualquier organización que almacenara ficheros de datos distinto de una persona física fuera de un ámbito económico o empresarial, que es lo que es la presunta infractora."
O sea que, aunque no se me aplique la LOPD (porque no soy una "entidad pública o privada") mejor no revelar esos datos de nadie que no sea yo. Claro, que decir que he hablado con alguien homosexual o bisexual o dendrofílico, no hace, hasta donde yo sé, que se identifique unívocamente a una persona ni se revelen datos de ella... A menos que esa persona sea la primera en decir que estoy hablando de ella. (Que conste: no conozco ningún dendrofílico y no lo equiparo ni a la homosexualidad ni a la bisexualidad, sino que es la cosa más rara que se me ha ocurrido.)
También quiero recoger otro fragmento de la entrada de blog ya citada:
"Hay un pequeño reducto por el que Paula Vázquez sí podría ser responsable: Por los daños y perjuicios causados por su actuación, siempre que se den los requisitos siguientes exigidos en el Código Civil: Que exista un daño efectivo y cierto a una persona, sus bienes o intereses, que haya una conexión causal entre la publicación de su número de teléfono y el daño (es decir, que se haya producido realmente por esa causa y no por otras) y que la responsabilidad sea imputable a Paula Vázquez, es decir, que ésta lo hubiera hecho con intención de provocar el daño o sabiendo que éste era probable o posible."
Me repito, lo sé, pero retomo la reflexión anterior. No es lo mismo decir "Pepito Pérez, hijo de Zutanito Pérez es un (inserte en insulto que corresponda)", que "Pepito Pérez, que trabaja en DHARMA, se tira a la mujer de su jefe y hace una contabilidad creativa de su empresa a espaldas de los directivos", que "Esta mañana casi me da un (inserte el insulto que corresponda) con el coche por saltarse un semáforo en rojo".
Entiendo que no hace falta ser filólogo para distinguir que las tres cosas no son lo mismo. El primero, seguramente, me pueda acusar de daños al honor o calumnias. El segundo, por daños y prejuicios. Y ambas acusaciones estarían justificadas, en principio, por el hecho de que la referencia a Pepito Pérez es unívoca. El tercero... creo que no podría acusarme de nada o, mejor dicho, no creo que vayan a darse los siguientes requisitos: 1) que me lea; 2) que se identifique; 3) que reconozca, al acusarme, que se saltó un semáforo.
Por si alguien duda de lo que pongo, o de mis intenciones...
En Tertulianos, Injurias y Calumnias podemos leer:
"La injuria, (Artículo 208 del Código Penal), es "La acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación".[...]
La calumnia (Artículo 205 del Código Penal) consiste en la imputación falsa de un delito, es decir, atribuir a alguien la comisión de un hecho delictivo. Hay que precisar que no vale con que sea un delito en abstracto, sino que tiene que ser un delito concreto, un hecho que haya sucedido. [...] El Artículo 207 del Código Penal establece uno de los elementos más característicos de la calumnia: La exceptio veritatis, o "excepción de la verdad". Esto es, ni más ni menos, que no hay calumnia si el hecho que se imputa es cierto."
Para más información sobre la LOPD, se pueden consultar este enlace, este, este o este.
Con esto ya sé el terreno que piso y espero que se me quite el miedo a hablar, a decir lo que pienso alto y claro porque nadie debería de tener ese miedo de forma gratuita.
Perdón, perdón por la parrafada, pero creo que era necesaria.
miércoles, 9 de julio de 2014
Back to the beginning
He de decir, o más bien recordar, que empecé este blog como terapia autoimpuesta para superar un bloqueo creativo que hacía que me sintiera mal.
Recientes eventos han hecho que vuelva a estar bloqueada. Me pongo a escribir y me paro a pensar si es o no es conveniente escribirlo o publicarto aunque, como esto, a la única intimidad que afecta es a la mía y soy yo la que renuncia parcialmente a ella.
Vuelvo a sentirme mal escribiendo, vuelvo a ser incapaz de ser creativa... vuelvo a tener que partir desde el principio, diciéndome a mí misma que no pasa nada por escribir ni por decir cómo me siento o lo que pienso.
Es tremendamente triste que algo pueda hacerte sentir así de mal.
Recientes eventos han hecho que vuelva a estar bloqueada. Me pongo a escribir y me paro a pensar si es o no es conveniente escribirlo o publicarto aunque, como esto, a la única intimidad que afecta es a la mía y soy yo la que renuncia parcialmente a ella.
Vuelvo a sentirme mal escribiendo, vuelvo a ser incapaz de ser creativa... vuelvo a tener que partir desde el principio, diciéndome a mí misma que no pasa nada por escribir ni por decir cómo me siento o lo que pienso.
Es tremendamente triste que algo pueda hacerte sentir así de mal.
lunes, 7 de julio de 2014
Sin noticias de Gurb
Sé que llevo varios días sin escribir (muchos, la verdad) pero la semana pasada pasaron varias cosas que me quitaron las ganas de escribir. A decir verdad, me estoy obligando a escribir esto.
La primera cosa que pasó fue verme obligada a eliminar contenido del blog, es algo que no me gusta y sobre lo que no quiero hablar, pero que me afecta. Supongo que en algún momento me anime lo suficiente como para consultar la legislación vigente en lo relativo al contenido de los blogs personales, pero ahora mismo no. Por el momento, esta será la última vez que haga referencia a ese hecho, no le quiero dar publicidad.
La segunda cosa fue que parte de mis vacaciones de este año se han ido al traste. Vale que no son vacaciones normales y corrientes, sino que se trataba de irme 4 días por ahí a "jugar con los amigos". Aunque suene intrascendente a no poder más, llevaba un par de semanas preparando cosas, escribiendo y comiéndome el tarro. Al final no puedo ir porque me he quedado sin plaza. Para mí es una putada, para mi novio es una putada, y me da rabia y me cabrea y no me anima precisamente a sentarme y escribir algo creativo.
La tercera es que, debido a la tensión, mi contractura ataca de nuevo y he estado un par de días mareada y con dolores. Se me va pasando, o ya me duele menos, sé que es algo que no se me va a pasar, pero por lo menos no será tan malo.
Ya nada más. Intentaré escribir algo más esta semana.
miércoles, 2 de julio de 2014
3 mujeres
He tenido que eliminar el post, no puedo decir el por qué ni de forma implícita ni explícita. Dejo el título como recordatorio.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

