sábado, 18 de octubre de 2014

Mi gran boda Friki

El segundo paso a través del espejo fue casarme. 

La verdad es que no fue una boda grande, en el sentido estricto de la palabra. No llegamos a ser 60 invitados, fue íntima y familiar. Una boda de esas que te permiten poder hablar con todo el mundo.

Sobre mi boda podría decir muchas cosas: que fue pequeña; que fue tardía; que tenía una etiqueta un tanto peculiar; que toda la comida estuvo muy buena; que estuvo llena de detalles; que la gente pareció pasarselo muy bien; etc.


Creo que en todas las bodas puedes acabar volviéndote un poco loca. En mi caso eso acabó transformándose en hacer las minutas de los menús, tarjetas de baile para los invitados, tarjetas para deseos (que todavía no he leído), organizar varios concursos...
Fue una boda especial (supongo que todas las novias dirán lo mismo), fue emocionante y muy bonita. Fue un día especial para nosotros y les agradecemos mucho a los invitados el haber venido y el afecto que nos demostraron durante los días previos y, en especial, durante ese fin de semana. En especial, fueron preciosos los discursos durante la ceremonia. Todo fue precioso, realmente precioso.

Gracias a todos por todo, de nuevo y siempre, gracias por ese día.

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