Hace unos días mi editora (en realidad, gestora de contenidos, pero editora queda mejor y con más caché :P) me animaba a volver a ESCRIBIR.
Lo pongo así, con mayúsculas, porque es un "escribir" grande, no uno de esos pequeñitos de "escribir el blog", sino uno de "siéntate a escribir esa novela que llevas teniendo parada casi 10 años".
Para mí es un ESCRIBIR que me plantea problemas serios, incluso rayanos con el dilema filosófico.
Por una parte, se trata de algo que nunca acabé aunque tubiera claro cómo iba a acabar. La parte intermedia entre el principio y el final acabó adquiriendo tal complejidad que resultaba excesiva (es lo que tiene la escritura orgánica). Cuando la escribía, los pocos que la leyeron se quedaron intrigados y se quejaron porque lo dejara. Es algo que tengo inacabado desde hace mucho, mucho tiempo.
Por otra parte, yo he cambiado en 10 años. Mi vida ha cambiado. ¿Se puede escribir dos veces la misma novela? No me refiero a estar 10 años, o 20, escribiendo la misma saga; sino a sensarse y escribir exáctamente lo mismo.
Siempre he pensado que no. Es como lo de que "no se puede uno bañar dos veces en el mismo río" porque el agua del rio cambia y la persona cambia. ¿Que yo haya cambiado lo haría mejor, peor, diferente o imposible?
Todo esto sin tener en cuenta la gran pregunta: ¿Estoy preparada para sentarme y escribir así? Me cuesta incluso escribir el blog, no sé si estoy preparada para afrontar una empresa tan complicada.
No, no se puede volver a escribir la misma novela dos veces, no solo por lo que has vivido entre el momento anterior y el actual, si no también porque lo que vas a contar es diferente, por eso tienes que volver a ESCRIBIR (yo pinto lo mio)
ResponderEliminar