miércoles, 7 de enero de 2015

Kicking and Screaming

El 2015 empieza, como lo hizo el 2014, con mi petición a los Reyes Magos de un trabajo (a poder ser, digno y, a poder ser, que me guste). Sé que es mucho decir, que estamos en España, pero algo le tendré que pedir a los reyes ¿no?
Aunque un trabajo sería un regalo genial, no me voy a quedar sentada esperando a que llegue. Vale, no es que echar CVs casi todos los días sea quedarse sentado, pero los más de 700 currículos que he mandado este año de forma poco provechosa no me animan a seguir con ese modus operandi (aunque seguiré mandando CVs, claro está).
Mi forma de gritar y patalear, de hacer ver que sigo aquí, es formarme. Puede que sea una huida hacia delante y que en el cómputo total de mi carrera laboral (si es que alguna vez llega) mi licenciatura acabe siendo nada, poco más o menos, como mi doctorado. Pero no pasa nada, hay que seguir ahí, hay que seguir haciendo cosas para, por lo menos, parecer que uno sigue vivo y sigue ahí.

El lunes me llegaron los apuntes, todavía no he empezado (lo haré cuando acabe el post), son cinco archivadores sobre Dirección de marketing y ventas, y creo que se parece a mi licenciatura lo que un huevo a una castaña... pero a ver qué tal. A ver si eso de estar estudiando, poder firmar convenios y estar en una escuela empresarial con acuerdos con una universidad me da más posibilidades de ser contratada. Y sino... siempre puedo aprender algo.

1 comentario:

  1. El Saber no ocupa espacio, eso si los libros de apoyo requieren una extensión de apoyo para este universo.

    ResponderEliminar