A este post le viene bien la referencia a la película que aparece en el título, sé que no siempre pasa, tampoco la confundáis con "28 días después" que no ha habido ningún brote zombie. En "28 días" ingresan a la protagonista en un centro de desintoxicación, como condena por robar una limusina en la boda de su hermana y estrellarla por estar borracha. Entendedme... la comparación es una mera metáfora, que lo de desintoxicarse debe de ser muy muy duro y esto es simplemente una forma de recuperar algo que tampoco estaba segura de haber perdido.
Sentarse a escribir es difícil (algunos días más que otros), sobre todo cuando lo único que escribes son cartas de presentación. Sentarme a escribir esto me ha animado a escribir. Es lo típico que se suele decir de que "el movimiento se demuestra andando", ser escritora se muestra escribiendo. Ahora mismo sigo con las cartas de presentación, estoy con el blog, he empezado a colaborar con tupj.es (inserte aquí una cuña publicitaria), y me he puesto a preparar TdN 2014, lo que implica escribir, escribir y reescribir. Todavía no me veo con valor de retomar mi tesis, pero puede que algún día lo haga. Lo importante es que ya no veo tan imposible lo de sentarme a escribir cualquier cosa.
Este blog, para mí, ha supuesto una terapia psicológica autoimpuesta para superar mi bloqueo creativo. Ahora tocará continuarlo para no volverme a bloquear y para seguir contándoos qué hago y qué me pasa por la cabeza (en pequeñas dosis).
No hay comentarios:
Publicar un comentario