Lo primero de todo, que no panda el cúnico, que no estoy embarazada.
Vale, a lo mejor no ha cundido el pánico porque no habéis pillado la
referencia del título. Para los despistados, el título es el nombre de un libro
muy famoso, conocido, regalado o comprado, para mujeres embarazadas porque
explica cómo enfrentarse al embarazo y a la llegada del bebé (Y hasta aquí
puedo leer porque nunca me he leído ese libro ni sé si he visto un ejemplar).
En mi caso no espero un bebé humano.
Hace algo más de un mes vi una foto y tuve un flechado y decidí adoptar un
perro. Era algo que mi marido y yo llevábamos hablando un tiempo, pero no
acabábamos de coincidir en el tipo de perro y, por alguna razón, nunca parecía
que fuera el momento adecuado. Pero lo que pasa cuando te enamoras es que
dices: lo quiero, lo quiero ya y no admite discusión posible.
Nunca he tenido mascota y estoy nerviosa.
He de admitir que podía haber elegido un perro pequeño de esos que casi no
necesitan salir de casa, pero por alguna razón esos no me llaman la atención.
Hoy me han mandado los papeles del perro para que pueda tramitar la
documentación (o por lo menos parte) antes de tener al animal y he descubierto
que no es de la raza que creía que era. Me habían dicho que era un cruce de pitbull, pero no, es un american staffordshire terrier puro.
¿Decepción? Ninguna. Creo que mi marido ha sonreído y le han brillado los
ojos cuando se lo he dicho por Whatsup.
¿Qué tiene de especial la raza? Pues que es un perro potencialmente
peligroso (de ahí los papeles) que recibe el sobrenombre de staffy o perro
niñera. Es decir, es un perro conocido por ser buenísimo con los bebés y con
otras mascotas, por ser inteligente, tranquilo y fiel.
No es un cachorro y está educado, pero estoy nerviosa.
No son nervios porque sea un ppp, son porque nunca he tenido perro antes. Es
de esto de: (modo freak out on) ¿Qué
come?¿qué necesita?¿y cuánto le saco?¿y cuánto le doy de comer?¿y cómo lo
cuido?¿le compro cama?¿juguetes?¿si me lo saco de paseo con el entrenador pokemón,
le agotaremos o nos agotará él a nosotros?¿y si se pone malo qué hago? (modo freak out off)
Sé que no hay razón para ponerse tan nerviosa, mi marido sí que ha tenido
mascotas antes. Pero el miedo no es algo racional.
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