jueves, 29 de mayo de 2014

Encuentros en la tercera fase

Puede que sea por ser una persona creativa, o porque últimamente no duermo demasiado bien; pero en ocasiones tengo sueños dignos de ser contados. Esa fue una de esas noches.
Digamos que esta noche me he soñado una película de aliens. No he soñado con una película, he soñado una película. La diferencia estriba en que no es una película que existiera previamente, y seguramente ha sido el único pase del mundo porque no creo que vaya a existir nunca.
Se trataba de una distopía en la que el mundo había sido invadido por los aliens, al más puro estilo Falling Skies, pero sin super profesor de historia (e hijos).


Digamos que el sueño así no tenía ni pies ni cabeza. Era como una especie de Mulholland Drive meets Falling Skies. Estaba buscando a alguien (aunque no tenía muy claro a quién) y por el camino me encontraba gente.
Como todo mundo post-apocalíptico estaba prácticamente en ruinas pero seguía habiendo gente resistiéndose a los aliens o símplemente aguantando. También había alguna especie de híbridos, humanos que tenían características propias. Entre otros, recuerdo a una chica con algo raro en los ojos que veía a todo el mundo como si fueran aliens (menos a los que lo eran), más o mejos con la misma pinta que estos tipos:
Aunque claro, yo no era la de los ojos raros... así que tampoco estoy segura, me tengo que fiar de lo que decía ella (y sí, ya sé que debía de ser un subproducto de mi mente, pero salvo regresión hipnótica, no recuerdo más)
Extrañamente, lo que más recuerdo de mi sueño es que tenía mascota. Todavía más extraño es que empezara siendo un perro blanco y acabara siendo una gata negra. Pero lo más extraño de todo es que el animalillo hablaba (no en plan Garfield, afortunadamente).

Podéis decir que comí algo en mal estado (no, que yo sepa), que pase lo que me he fumado (no fumo, gracias) o que deje de hacer maratones televisivos de series de aliens (que no fue el caso) pero, ¿a quién no le gusta verse una película gratis?

miércoles, 28 de mayo de 2014

The Sound of Music

Ya sé que ayer no escribí entrada, la verdad es que hoy tampoco tengo mucha idea de qué escribir. Creo que el cambio de clima me ha afectado... Eso, o el haberme leído una trilogía en 4 días (todavía me estoy recuperando del final).
El caso es que estoy un poco baja de ánimos, así que voy a tirar de música para ver si me animo a mí misma. El otro día tuve una conversación un tanto sui géneris, de esas que merecen la pena y que normalmente se atribuyen al alcohol. En ese caso particular... se me debió de subir el zumo, a veces pasa.
El  tema es que, entre pitos y flautas, salieron en la conversación una canción de esas que te recuerdan un tiempo en el que eras pequeño y todos tus problemas eran hacer los deberes de clase. Casi no recuerdo la serie, era muy pequeña, pero... ¡SON LOS FRAGGLE!¿Quién no ha visto nunca Los fraggle?¿Quién no ha cantado la canción a grito pelado en algún momento de su vida? Sé que no hace falta, que prácticamente todos nos la sabemos (el tener poca letra ayuda), pero... hay que ponerla. ¿Por qué? Porque SÍ


Salió a colación otra canción, esa que ya recuerda a la época de discoteca... (o verbena de pueblo ¿por qué no?) Esas noches de quedarte hasta las tantas con las amigas haciendo el tonto. He de decir, en honor de la verdad, que esta canción no se puede cantar de forma seria, pide a gritos saltar, cantar un par de tonos por encima del tuyo (sin llegar a romper cristal) y acabar riéndote. Con esas pistas... hay un montón de canciones que encajan... y esta no sé si fue un exitazo en sus tiempos... que cada uno piense de ella lo que quiera. A mí me parece una canción de buen rollo.


Supongo que será lo que tiene la música de los 80 para la gente que ahora tiene cerca de 30 años (si ya tienes hermanos mayores o amigos ¿hipster?), recuerdan a la niñez/juventud, a primeros amores (y desamores) pero, de alguna forma, a problemas que ya se han superado hace tiempo o han sido enterrados por otros cientos con el paso de los años.
Hablamos también de otras canciones... esas conocidas, básicamente, por todos los que han leído a Pratchett en algún momento, por todos aquellos que saben lo que es la cabezología y lo importante que puede llegar a ser, por todos aquellos que querrían probar el Esfumino en una noche de taberna... La canción del Puercoespín y El cayado del mago tiene un nudo en la punta.
Estas cancines en sí no ha salido nunca en los libros, posiblemente por la naturaleza de la letra, pero el propio Pratchett se sorprendió de que los fans le mandaran versiones. Hay que decir que no existe una única versión (como pasa con todas las canciones populares y las recetas de "tarta de la abuela")
Una de las últimas versiones de El cayado del mago tiene un nudo en la punta en salir a la luz (puede ser, quizás, yo no estaba allí) es la declamada por Patrick Rothfuss, autor de El nombre del viento y El temor de un hombre sabio, que al parecer también es fan de Pratchett.

Hay muchas más, desde luego... la mayor parte más alegres, como esta (a partir del minuto 2:00):

Sobre La canción del puercoespín... nos podemos remitir a esta versión (a partir del minuto 7:20):
https://www.youtube.com/watch?v=othxGLWIYSw

Si las queréis por escrito podéis ver varias versiones en: http://www.lspace.org/fandom/songs/

¿Por qué no las pongo en español? Pues porque, dada la naturaleza de la letra, creo que lo mejor es que cada hispanohablante las busque por su cuenta y riesgo. Los angloparlantes, si conocen a Tata Ogg ya sabrán qué tipo de canciones son.

lunes, 26 de mayo de 2014

Elección

Ayer me tocó ser vocal en las elcciones, no voy a decir dónde exactamente.
Ahora que ya han salido los resultados, que mucha gente los ha comentado y que se pueden encontrar en todas partes... voy a hacer mi particular comentario, aunque no sea muy elaborado.
A mí me sorprendió del recuento (a nivel local, os recuerdo) la gran presencia de partidos nuevos y la diversidad de partidos votados: de 39 partidos que tenían papeletas para poder ser votados, creo que acabaron con presencia en la urna de mi mesa unos 15, entre ellos uno tan sorprendente como "Extremeños por Europa". Entendedme, no tengo nada contra Extremadura ni los extremeños, pero es que la urna no estaba precisamente en Extremadura.
Fueron unas votaciones muy pacíficas y la representante de la administración hasta nos llevó pastitas por la tarde (¡que buenas estaban!) así que tampoco hay nada destacable por decir.
Supongo que sea motivo de reflexión el resultado; tanto para los partidos grandes, que han perdido un gran número de escaños; como para los partidos "pequeños" o nuevos, que en estas elecciones han tenido una gran presencia.

viernes, 23 de mayo de 2014

Guilty pleasure



Por si alguien no sabe lo que es un "guilty pleasure", wikipedia lo define como: "A guilty pleasure is something one enjoys and considers pleasurable despite feeling guilt for enjoying it. The "guilt" involved is sometimes simply fear of others discovering one's lowbrow or otherwise embarrassing tastes, such as campy styles of entertainment." Dicho así, en inglés, sin anestesia ni nada porque es una frase hecha y por lo tanto no tiene traducción (ya... que la definición podría haberla traducido, pero son 3 líneas).
Uno de mis placeres culpables es leer, pero no leer cualquier cosa, sino leer literatura que se podría llamar juvenil. No es algo malo, a ver, el tema es que a mi edad y con mi carrera podría leer cualquier cosa (de hecho también lo hago) pero con la literatura juvenil me engancho y disfruto.
Esta mañana me he empezado Divergente y el pobre no ha llegado a la tarde (vale, he comido tarde, pero me lo he acabado). Ya me he descargado los otros dos de la trilogía. No sé yo si llegarán al lunes... El domingo me toca ser vocal y me pienso llevar el e-book "CQC".
Sobre el libro... no hay demasiado que decir sin meter spoilers. Me conformaré con: es del mismo estilo que Los juegos del hambre, ameno pero ninguna maravilla y algo previsible. ¿Por qué me lo leo si no me parece una maravilla? Pues porque me gusta y punto. No hay más explicación posible.
Tengo más "guilty pleasures", como las series tontas de adolescente (que son más o menos lo mismo aunque el chute entre por diferente vía), los dulces... La cerveza no, no me siento culpable con ella. Todo el mundo tiene alguno si se para a pensar en ello. Preguntaría por placeres culpables... pero dada la afluencia de comentarios en el blog no creo que nadie respondiera :P

jueves, 22 de mayo de 2014

You drive me (and everybody) crazy

Hoy he ido al médico con mi abuela política... en principio se podría decir que era una visita rutinaria, pero de alguna forma no lo era...
Aparte de la consulta en el médico teníamos que hablar con el departamento de administración porque el otro día le llegó una carta diciendo que la cambiaban de médico, así, porque sí... sin pedirlo ni esperarlo.
Se trata de una reestructuración en la plantilla. Como han cerrado centros médicos de los pueblos, uno de esos médicos de pueblo se viene a la ciudad a pasar consulta. Debido a esa "reestructuración de plantilla" ese nuevo médico tiene que tener pacientes, por lo que básicamente han sorteado a quién le tocaba cambiar de médico.
Supongo que un cambio de médico no es algo deseable y, normalmente, no es algo con lo que la gente esté conforme desde el principio. Pero, por ejemplo, yo todavía no conozco a mi médico de cabecera. Llevo más de año y medio sin pasar por consulta, de hecho... no recuerdo cuándo me hice la última analítica. Para mí, cambiar de médico es un mero trámite, es una tontería. Para una persona de 90 años que lleva como 30 con el mismo médico puede ser bastante más complicado. Además no hay solución posible. Tienen que presentar una queja y en 6 meses, si no les gusta su nuevo médico, volverlo a cambiar. Claro, que hablando de gente de 90 años, si no tienen a nadie que se preocupe de ellos, les ayude a tramitar la queja y les acompañe al médico todavía puede ser más complicado.
Pero ahí no queda la cosa... los de recepción (la gente que sigue dando hora) no sabe a quién han cambiado y a quién no, por lo que siguen dando hora con los antiguos médicos incluso a la gente que desde el lunes tendrá un médico diferente. Así que hay gente que tiene un papelito que dice que el martes tienen hora con Pablito Pérez y una carta que les dice que desde el lunes su médico es Juan Jiménez y recepción no sabe nada al respecto.
Dada la situación general, he preguntado si a mí me habían cambiado de médico o no. No sólo me han respondido que no lo sabían… (cosa esperable, por otro lado)... sino que ni siquiera les aparecía en el sistema. Resulta que además... hay gente que les desaparece del sistema y no lo saben hasta que no van a pedir hora y (¡sorpresa!) no se la pueden dar y se puede arreglar o no, depende de la suerte que tengas.

miércoles, 21 de mayo de 2014

La loca del pelo rojo


Fue Albert Einstein el que dijo que “La locura es: seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”.
Según Albert Einstein estoy loca (Bueno, creo que Einstein diría muchas más cosas de mí, según tengo entendido era bastante machista), en el fondo, muchos de los que buscamos trabajo estamos locos. Repetimos la misma acción (mandar currículos) una y otra vez, todos los días, esperando un resultado diferente (como que no descarten tu currícumo a los 10 minutos).

Una de las soluciones que proponen es reciclarse, hacer cosas diferentes, etc...  ¿Hasta qué punto uno puede reinventarse?¿Dónde está el límite?
Aunque no soy una botella de plástico, yo me he intentado reciclar.
He hecho cursos de administración y secretariado, pero eso no ha funcionado.
Me he apuntado a clases de corte y confección para estar entretenida.
He empezado a escribir de nuevo (si, vale, me refiero al blog... pero estoy escribiendo ¿no? Nadie dijo que las chorradas no contaran...)

Intento tomármelo de forma diferente y no hacer de esto todo mi mundo... Pero aún así, sigo repitiendo una y otra vez lo mismo (mandar currículos) y buscando un resultado diferente. Si, creo que estoy loca, pero no más que los otros más de 5 millones de españoles a la búsqueda y captura de un trabajo.

martes, 20 de mayo de 2014

Kinky boots


Creo que hoy necesitaba algo divertido, algo que me sacara la tristeza y el astío del cuerpo y me he acordado de esta película:

Kinky boots

En su día, cuando la ví, me hizo mucha gracia y buscándola (que he tardado un ratazo porque no recordaba el título) he visto que también la hay en versión musical




Creo que parte de mí (seguramente una parte bastante grande) necesita calzarse sus botas de caña alta, vestirme cual drag queen y salir de juerga. Seguramente no haría absolutamente nada para mejorar mi situación actual, pero por lo menos me lo pasaría bien, me divertiría y seguro que me subía un poco la autoestima (esa que tengo bastante por los suelos).
Acepto un secuestro express (porque pondré pegas y me resistiré pensando que voy a gastar un dinero que no tengo) para que me saquen de juerga en entornos por los que no tenga que ser ni moderada ni sutil.


lunes, 19 de mayo de 2014

Un paseo por Palencia

Este fin de semana ha tocado volver a mi ciudad de origen y hacer tour, ver a gente que hacía tiempo que no veía, etc.
Cosas curiosas que deja el fin de semana:
Alguien me ha dicho en persona que me lee (primera vez que alguien que no es pareja ni familia me dice que lee esto), y me ha animado a seguir escribiendo y buscando trabajo. Deja una sensación curiosa eso de saber que te leen (aunque no dejen comentarios) y que, por lo menos, algo de lo que escribes gusta (aunque sólo sea un poco). Hacía años que no me pasaba. ¿Estaré saliendo del bloqueo creativo?
A parte de eso, durante una cena con amigos el sábado, hablamos un poco de trabajo. En parte, hablar de trabajo parece que está lleno de tópicos: que somos la generación más preparada y que estamos en paro; que el Estado (y nosotros o nuestros padres) se ha gastado un dineral en educarnos para que al final parezca que la única solución que nos queda es marcharnos; que si no tienes trabajo parece que no puedes “hacer tu vida”; etc. Son tópicos en los que caemos, pero es que es la situación actual, no es algo que digas porque es lo que se suele decir (como hablar del tiempo en un ascensor) es que mucha gente se siente así.
Tengo amigos que a sus casi 30 (o 30 más o menos) siguen viviendo en casa de sus padres y no por ser ni-nis (o no por ser ni-nis de forma voluntaria) sino porque sin ingresos no te puedes independizar, ni comprar coche, ni hacer planes, ni pagar más estudios; no puedes acabar de asentarte en un lugar porque puede que cuando encuentres trabajo te toque mudarte de ciudad; etc.
Ahora mismo la juventud se separa en dos grupos principales: aquellos que tienen trabajo (que puede ser mal pagado o no) que están ahogados por la hipoteca y haciendo números continuamente para "hacer su vida"; y aquellos que no trabajan y que no pueden "hacer su vida" y están a la espera, siempre buscando.
También hay un margen de "otros casos" en el que, por ejemplo, me encuentro yo. No vivo con mi madre (creo que para bien de la salud mental de las dos) y, en parte, estoy "haciendo mi vida" porque tengo un novio que trabaja y que logra pagar las facturas todos los meses (aunque haciendo cuentas y cuidando lo que gastamos), pero también tengo esa parte de espera, de no estar asentada del todo, de no saber si voy a vivir aquí dos meses o dos años, de no trabajar (porque no encuentro trabajo) y no estudiar (porque no me lo puedo permitir). Esa parte en la que sientes que no puedes "vivir tu vida", aunque tampoco sé qué tipo de vida estoy esperando  poder vivir.
Es todavía más frustrante saber que gran parte de tu generación está así, que (lo lleven mejor o peor) miles de personas se levantan todos los días pensando que puede que sea el día en el que encuentren trabajo y puedan "hacer su vida" o "haciendo su vida" porque son de los casos intermedios o porque han encontrado la forma de no ahogarse por la incertidumbre.

En el fondo, el hecho de tener una conversación de 30 minutos sobre trabajo puede que sea lo que más me ha hecho reflexionar este fin de semana, pero no ha sido ni lo principal ni lo más importante para mí. Aunque todo lo demás, se quede en casa.

viernes, 16 de mayo de 2014

Lost in relocation (Perdido en translados)


Una de las preguntas que te suele hacer la gente cuando ya te conoce un poco es ¿De dónde eres?, en caso de que estés buscando trabajo ¿dónde vives?¿Te interesaría mudarte de ciudad?
Creo que hay pocas preguntas más inocentes y complicadas que ¿De dónde eres? Se disfraza de algo simple pero en el fondo no lo es, si te paras a pensarlo es complicado.
¿De dónde soy? Hay mucha gente que dice que es de donde se vive, de donde se pace, de donde cuelga su sombrero, del lugar en el que vive la gente que quiere, del lugar en el que nació, en el que creció, etc. Creo que existen muchas opiniones al respecto y supongo que cada uno tendrá que fabricar una respuesta a su medida. Respuesta que, como decía Richard Bach en Ilusiones, cambia con el tiempo.

En mi caso, vivo en un sitio del que no me siento. No es que tenga nada en contra de esta ciudad, pero es una ciudad prestada (o heredada) con la que tengo vínculos también prestados (o heredados). No he estudiado aquí, ni crecido o madurado, tampoco trabajo aquí. La gente que conozco aquí es la que (en su mayor parte) me ha presentado mi novio.
Antes de vivir aquí viví más de 4 años en otra ciudad, en la que hice la carrera y la beca de investigación doctoral. Cuidad en la que maduré, en la que lo pasé bien y mal, en la que tenía un grupo de amigas y un bar favorito al que iba todas las semanas, en la que conocí a mi novio.
Antes de eso... viví todos los años anteriores en otra ciudad. En esa nací, crecí, fui al instituto y fue prácticamente mi ciudad dormitorio durante la carrera.
En un futuro (que puede ser cercano o lejano) posiblemente viva en más ciudades por motivos laborales, ciudades en las que posiblemente madure y crezca y en las que tenga experiencias vitales que me hagan plantearme de dónde soy.
A parte de esas ciudades... también hay otras en las que vive la gente que quiero, esa a la que tiendo a contarle mis penas o que ha significado mucho para mí a lo largo de mi vida.

Ahora mismo no sé de dónde soy, no me siento de aquí, pero tampoco de ninguno de esos "allís"... A lo largo de los traslados he perdido amigos y costumbres, y algunas de esas pérdidas siguen doliendo como si fueran recientes. Supongo que necesito algo propio que me ate aquí (o a cualquier otro lugar), algo que cree un sentimiento de permanencia nuevo que sustituya a los anteriores.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Las ofertas de la ira



Creo que en todas las carreras profesionales existen ofertas de trabajo que nos pueden hacer pensar dos cosas:
- Primero: "¿Pero que (inserte la palabrota que corresponda) se piensan / quieren?
- Segundo: "Así no voy a encontrar trabajo en mi (inserte la palabrota que corresponda) vida".

Sé que todo el mundo que busca trabajo ha visto alguna de ellas, pueden ser fuente de cachondeo tras un par de cervezas (si la coges llorona pueden ser motivo de ponerse a llorar), son ofertas del tipo:
[Atención: las ofertas no son del todo reales, no voy a hacer un corta-pega de ninguna]
- Se busca profesional con 10 años de experiencia en el sector, disponibilidad de incorporación inmediata, carnet de carretillero y certificado de minusvalía del 70%.
- Se busca administrativo con FP1 de la rama administración y manejo profesional de Experiencia demostrable en aplicaciones como Photoshop, Flash, Illustrator, Dreamweaver, Adobe Acrobat Pro, Sony Vegas, etc... Salario 12.000€ brutos al año.
- Se busca junior gestor de Business Intelligence con manejo profesional de Cubeware Sagent Solution Plattform, Microstrategy, Cognos y Oracle9I Application Server. Salario 600€ brutos al mes.

Creo que resumiendo... Hay ofertas en las que parece que buscan a alguien que sepa de todo como si llevara 20 años trabajando de chico (uno neutro para generalizar) para todo, que lo supiera todo y lo manejara todo... pero quieren pagarle como a un recién graduado.

Yo he de reconocer que con algunas ofertas pienso las dos cosas junto con: "¿Qué (inserte la palabrota que corresponda) he hecho con mi (inserte la palabrota que corresponda) vida?" Supongo que debe de ser un sentimiento bastante extendido estos días... no me voy a sentir especial por ello.