viernes, 16 de mayo de 2014

Lost in relocation (Perdido en translados)


Una de las preguntas que te suele hacer la gente cuando ya te conoce un poco es ¿De dónde eres?, en caso de que estés buscando trabajo ¿dónde vives?¿Te interesaría mudarte de ciudad?
Creo que hay pocas preguntas más inocentes y complicadas que ¿De dónde eres? Se disfraza de algo simple pero en el fondo no lo es, si te paras a pensarlo es complicado.
¿De dónde soy? Hay mucha gente que dice que es de donde se vive, de donde se pace, de donde cuelga su sombrero, del lugar en el que vive la gente que quiere, del lugar en el que nació, en el que creció, etc. Creo que existen muchas opiniones al respecto y supongo que cada uno tendrá que fabricar una respuesta a su medida. Respuesta que, como decía Richard Bach en Ilusiones, cambia con el tiempo.

En mi caso, vivo en un sitio del que no me siento. No es que tenga nada en contra de esta ciudad, pero es una ciudad prestada (o heredada) con la que tengo vínculos también prestados (o heredados). No he estudiado aquí, ni crecido o madurado, tampoco trabajo aquí. La gente que conozco aquí es la que (en su mayor parte) me ha presentado mi novio.
Antes de vivir aquí viví más de 4 años en otra ciudad, en la que hice la carrera y la beca de investigación doctoral. Cuidad en la que maduré, en la que lo pasé bien y mal, en la que tenía un grupo de amigas y un bar favorito al que iba todas las semanas, en la que conocí a mi novio.
Antes de eso... viví todos los años anteriores en otra ciudad. En esa nací, crecí, fui al instituto y fue prácticamente mi ciudad dormitorio durante la carrera.
En un futuro (que puede ser cercano o lejano) posiblemente viva en más ciudades por motivos laborales, ciudades en las que posiblemente madure y crezca y en las que tenga experiencias vitales que me hagan plantearme de dónde soy.
A parte de esas ciudades... también hay otras en las que vive la gente que quiero, esa a la que tiendo a contarle mis penas o que ha significado mucho para mí a lo largo de mi vida.

Ahora mismo no sé de dónde soy, no me siento de aquí, pero tampoco de ninguno de esos "allís"... A lo largo de los traslados he perdido amigos y costumbres, y algunas de esas pérdidas siguen doliendo como si fueran recientes. Supongo que necesito algo propio que me ate aquí (o a cualquier otro lugar), algo que cree un sentimiento de permanencia nuevo que sustituya a los anteriores.

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