viernes, 9 de mayo de 2014

Los talentos de Miss. Alonso


Como no todo en este mundo es la búsqueda de empleo... o, mejor dicho, porque tiene que haber algo más en la vida que buscar empleo, dedico parte de mis días a hacer otro tipo de cosas: he hecho algunos cursos de administración y secretariado, me he apuntado con bastante éxito a corte y confección y a veces cocino.
Lo de cocinar lo intento dejar. Ya se sabe el peligro de las cenas pantagruélicas: expandirse hasta el infinito como las galaxias. Como no quiero correr el peligro de que mi talla de pantalón sea "ecuador", hace tiempo que no hago tantos dulces como antes -algo que mi entorno lamenta y mi báscula agradece-.
//Ok, ok... Ya dejo de reírme de mí misma, que no me he hecho nada y tampoco estoy taaan gorda//
Mañana toca celebrar mis casi 30, así que toca banquete de los de (potencialmente) salir rodando (que cada uno coma bajo su responsabilidad).
Ayer "cacé" la carne, lo que ha resultado ser un pernil de cerdo de casi 10kg que he adobado convenientemente y que está esperando el momento de entrar en el horno; hoy les ha tocado el turno a las tartas (una de manzana y otra de queso); mañana tocará asar el cerdo y hacer ensaladas y puré de guarnición.
He de reconocer... que me he pasado planeando comida y que es muy posible que ceda tuppers a todo aquel que los pida (guiño, guiño), pero es que somos sólo 2 en casa y como sola todos los días (menos fines de semana) así que cuando tengo gente a la que alimentar me desquito.
Cocinar se me da bien, es una de esas cosas que no veo complicadas (como coser) y a las que llamo cariñosamente “labores de cortar y pegar”. Sé que ambas cosas implican habilidades que no todo el mundo tiene: la cocina implica cierta comprensión de los alimentos y habilidad para la gestión eficaz del tiempo -suena genial, ya, es el nombre de  un curso-, sobre todo cuando se cocina a gran escala (aunque sea de forma no profesional); y la costura implica conocimiento de los tejidos, conocimientos de geometría y percepción espacial. Pero las dos son las típicas cosas de matrona de toda la vida, no son física cuántica.
Supongo que aparte de toda mi formación, tengo cierto talento para dedicarme a "mis labores". Tampoco me queda otra estando como estoy.
Espero que a los asistentes a la comida de mañana les guste la comida.

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