Para quienes no conozcan una serie llamada Being Erica, se trata de la historia de una mujer de casi 30 años, parada y sin novio que tras la última ruptura amorosa entra despechada en un bar dónde prueba algo que lleva frutos secos (sin preguntar antes) y tiene un brote alérgico. Todos sus conocidos piensan que se ha intentado suicidar y, a raíz de eso, empieza una terapia que consiste en viajar a momentos de su vida en los que hizo algo de lo que se arrepiente o a momentos del pasado que pueden ayudarle a entenderse mejor a sí misma y a entender mejor a los demás.
Creo que con esto os podéis hacer una idea sin que os spoilee a base de bien las 4 temporadas de una serie que yo creo que es recomendable.
La foto es una de las imágenes promocionales de la serie sacada de google, concretamente de:
http://mikesbloggityblog.com/wp-content/uploads/2010/12/beingerica.jpg
¿Por qué hablo de esta serie?
La primera razón es porque cuando la vi, hace ya unos años, estaba pasando por un momento un poco malo y creo que, en cierto sentido, me ayudó a salir adelante.
La segunda es por la idea general de la serie. Estamos en una sociedad en la que si llegas a los 30 sin pareja y sin trabajo parece que eres una fracasada. Puedes afrontar la situación siendo Britget Jones: bebiendo, fumando y comiéndote tus sentimientos (pero de una forma divertida para los demás); o siendo Erica: deprimiéndote y preguntándote qué has hecho mal, en qué momento te has confundido para llegar a esa situación.
Yo soy Erica.
Tengo pareja, pero ¿eso es lo que me define? ¿Dentro de unos meses seré la mujer de alguien? ¿Una Mujer Desesperada más?
Ser Erica implica no saber quién eres. Pienso en todos los momentos de mi vida en los que pude haber elegido otra cosa, haber hecho otra cosa y no sé si mi elección fue la correcta. Pienso en qué es lo que me define a mis casi 30 años. Pienso en todas las mujeres que no soy pero no sé quién soy yo.
Ya no soy la que hizo en bachillerato de artes porque le gustaba dibujar. Pero tampoco la que acabó frustrada odiando el dibujo artístico y que ahora nunca coge un pincel; ni tampoco la que acabó amando el dibujo técnico y la complejidad del AutoCAD.
Ya no soy la que entró en Filología Hispánica porque no la aceptaron en Bellas Artes y le gustaba escribir. Pero tampoco creo ser la que fue mejorando su nota media año tras año durante la carrera hasta ser una de las mejores de su promoción. No sé si soy la que consiguió una beca del ministerio para hacer el doctorado después de dejarse los cuernos durante toda la carrera.
¿Soy la que se doctoró? Esa que casi nunca habla de su trabajo y que es incapaz de retomar la tesis para prepararla para su publicación, pero que a pesar de todo disfrutó enormemente del tema de su tesis, lo vivió, amó y odió durante años.
¿Soy la que se intenta reinventar pero no lo consigue?
¿Quién soy?¿Qué me define a mis casi 30 años?

Hay gente que a los 40 con pareja y con trabajo, también es Erica, la búsqueda de uno mismo siempre está presente en la vida de las personas inteligentes, tan solo los ignorantes no se hacen esas pregruntas, tan solo aquellos que no cuestionan el presente y el futuro revisan el pasado y se cuestionan todo.
ResponderEliminarSin lugar a dudas no nos puede definir solo una visión parcial de nosotros mismos, tanto como nos definen las decisiones que tomamos en cada momento, nos define la visión de los demás, porque nos influye a muchos niveles.
Simplemente creo que cada uno somos nosotros en cada momento y al siguiente seremos otros distintos de los que fuimos y seremos.
No es por el hecho de cambiar al madurar (o al envejecer) es por la sensación de estar perdida y no saber hacia dónde voy.
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